Una herramienta de caligrafía creada entre padre e hija
Cada día acompañaba a mi hija a practicar cómo escribir su nombre, porque en el colegio pedían constancia diaria. Mientras veía los trabajos de otros niños, me sorprendió descubrir que algunos usaban cuadernos con su propio nombre.
Después busqué productos parecidos y vi que sí existían, pero eran caros y recargados. Así que, usando Next.js, que acababa de aprender, tardé 2,5 días en sacar la primera versión.
Cuando vi salir de la impresora el cuaderno con el nombre de mi hija, me emocioné muchísimo.
Pero enseguida detecté un problema: repasar sin más, o seguir solo el orden de trazos, no parecía mejorar la escritura de verdad.
Después seguí desarrollándolo junto con mi hija. Le pedía opinión constantemente, iteramos versión tras versión y llegamos a la forma actual. Ahora tiene mucha más personalización, sobre todo porque ajusta la estrategia de práctica según la etapa real del niño, e incorpora un nuevo sistema de trazado por puntos. Más adelante noté que a mi hija le resultaba mucho más fácil practicar y que la estructura de sus caracteres mejoraba de forma visible.





